miércoles, 9 de marzo de 2011

Se Corta

Se cortan los lazos, se corta el habla y la respiración. Se cortan la conversación y las ganas. Se corta por la mitad el tiempo. ANTES SÍ Y AHORA YA NO.


Se corta la mayonesa, y también la leche. Se corta el periódico para quedarte con la noticia del día. Se cortan los siameses, se disecciona la vida y la muerte, se separa el bien y el mal. Y tienes que elegir:
¿con qué me quedo yo ahora?
¿contigo o sin tí?


Se pintan días rojos es el calendario. Rojos de sangre y vísceras, recuerdos y heridas, y deseos partidos. Se recortan los números y las ausencias, el pelo que ha ido creciendo, se recortan los sentimientos. Se recortan los setos y las flores, así como las malas hierbas.

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*ayer encontré este texto entre los cajones de mi cuarto. Es de hace un año o así, de cuando aún tenía tiempo de escribir y no me llamaba "quejica" y "llorona" a mí misma cuando ponía con boli todo esto. Pero aún así es bonito y he pensado ponerlo, porque quieras que no, por unas cosas o por otras (amor, amistad, tu propia vida) siempre estás sintiendo algo así... y dan ganas de mandar las cosas a la papelera -de reciclaje por si te equivocas.

martes, 8 de marzo de 2011

The world ends with you

Si hay alguna forma particular de que se produzca el apocalipsis que me aterre, es que sea un apocalipsis zombie.
Sé que es infantil temer a cosas que no existen, como si fuera el hombre del saco o la loca sin piernas, pero me horrorizan esas masas de carne lentas y bobas. ¡Cómo tiene que oler, dios mío! Sé que es para reírse de que antes de dormir me quede pensando en eso como si fuera una niña pequeña... es que soy un poco masoca y me he puesto a leer el comic de The Walking Dead. Es muy bueno porque no se centra solo en los babeantes muertos sino que quiere reflejar cómo cambiaría nuestra naturaleza humana con ello. Es una historia de supervivencia, básicamente. Si queréis leerlo, haced clik aquí. Es realmente bueno.

El caso es que el otro día me metí en la cama y me dio por pensar qué haría si fuera real. No creo que sobreviviera demasiado tiempo, pero luego empecé a ahondar en cómo sería la situación. Y me vi sola en la calle, con mi perro Dante.

Mi perro Dante sólo tiene un añito y es el perro más mejor del mundo mundial, hasta el extremo que en nuestro grupo de amigos decimos "eres un trozo de Dante" en vez de "eres un trozo de pan". Es un labrador negro guapísimo, y más listo que el hambre. Jamás ha mordido ni ha gruñido, se deja que metamos las manos en el cuenco de comida. Cuando lo haces mueve el rabo y te lame como diciendo "compartido sabe mejor!!". Cuando te vas a ir de casa te muerde la chaqueta y te pone ojitos, el muy condenado xD Se vuelve loco jugando, hasta el extremo de que se pone bizco de los nervios (jajaja), es incansable. Cada vez que ve a otro perro se acerca moviendo el rabo y empieza a saltar alrededor de él para jugar. Una vez se lo hizo a un pastor alemán y éste lo atacó...nos dio un susto de muerte, Dante salió huyendo con el hijo de puta del otro perro lanzándole bocaos. Y su dueño medio riéndose, como si se mostrara orgulloso de su puto perro agresivo. Así que cuando logré alcanzarlos le quité al pastor alemán loco de encima, Dante se había empezado a defender pero en cuanto vio que apartábamos al otro se puso detrás de mi, asustado. ¡Pobre Dante, tan pacífico él!

Nunca pensé que podría llegar a querer tanto a un animal. Antes tuvimos a otra perra pero era bastante imbécil, sólo se nos acercaba para que le diéramos de comer y el resto del tiempo nos gruñía -era una Fox Terrier-, no quería estar con nadie y siempre se intentaba escapar. Murió hace dos años. La quería, pero no tiene ni punto de comparación con Dante. Hay veces que digo "¿cómo me las arreglaré cuando se muera?" y pienso que ojalá no lo quisiera tanto. Pero así están las cosas.

Algunas veces cuando he pensado en irme de casa de mis padres creo que solo echaría de menos a Dante. Separarme de él me dolería mucho. Es algo que no puede entender quien no haya tenido un amigo de cuatro patas. No es un perro, es "mi" perro.

El caso es que al pensar en un apocalipsis zombie, al verme en mitad de la calle sola con mi compañero de cuatro patas, me entra una tristeza enorme. No creo que sobreviviera él, ni yo tampoco. Pero siento más pena por él, con su inocencia y su rabo moviéndose las 24 horas al día, que por mí. ¡ES RIDÍCULO! qué entrada más tonta... pero bueno, es lo primero que se me ha ocurrido.

Creo que estoy loca. 

sábado, 5 de marzo de 2011

Dance with Dragons

¡POR FIN EL GRAN HOMBRE SE HA DECIDIDO!


¡POR FIN PUEDO OLVIDAR EL ODIO REBOSANTE HACIA SU PERSONA Y CENTRARME EN LA ALEGRÍA DE UNA NUEVA ENTREGA DE CANCIÓN DE HIELO Y FUEGO!

Dance with Dragons, la quinta entrega de la más importante saga de fantasía épica de todos los tiempos, está a puntito de llegar a nuestras anhelantes manos!! 12-JULIO, fecha de lanzamiento en EEUU.

¡ESTO HAY QUE CELEBRARLO!

si queréis seguir la cuenta atrás...

martes, 1 de marzo de 2011

Las Reinas del Ponche




Hay veces que me da por pensar cuántos males le ha hecho Hollywood a los centros de estudios de este país. No sé si en todos los colegios e institutos las clases están tan fragmentadas como la mía, donde había "clanes" que batallaban unos contra otros.
Tenemos en el instituto un sector al que llamo las "reinas del ponche", que actúan como en esas pelis absurdas como si fueran las estrellas del colegio. Son inmaduras, repelentes, crueles y superficiales, y SE ENORGULLECEN DE ELLO! Estoy segura si en España se diera la oportunidad, seguro que serían animadoras... ésas tipas que están ahí de floreros para deleite del sector más machista y casposo que sólo ve a las mujeres como objeto... ellas se apuntarían y se sacarían los ojos unas a otras por ver quién tiene la falda más corta pero llamando "puta" con envidia a quien liga más que ellas.

A mí este grupito me producía náuseas ya en primaria -en 6ºempezaron a surgir en mi clase, rompiendo todo el compañerismo de un grupo majísimo de niños-. Recuerdo que era el cumple de una niña de familia numerosa, y que después de cantarle todos el cumpleaños feliz se acercó Pijus Máximus a darle dos besos y le dijo con la voz más envenenada que puedas imaginar: 

"Felicidades. ¿Qué quieres que te regalemos por tu cumpleaños? ¿Un préstamo?"

Ése fue el detonante de que la clase se fragmentara. Se formó un grupo "reinas del ponche", otro "marujo-franquista", otro "anti-el resto", otro "frikazo".... Fue una batalla campal que duró hasta que salimos de bachiller. IN-SO-POR-TA-BLE. Todo era motivo de hacerse la vida imposible unos a otros, como si viviéramos en una peli americana estúpida de instituto.

Yo nunca conecté mucho con mis compañeros ni me he sentido parte de ningún grupo porque soy algo Luna Lovegood (no tan genial, por supuesto) y me importa un pito todo mientras yo pueda ir a mi bola. Soy incapaz de fingir ser algo que no soy, así como de ser malvada con nadie. Así que nunca he tenido claro con quién quería ir sino con quien no quería... así que aunque bastante gente me tenía bastante cariño, yo nunca me sentí de ningún sitio.


Cuando acabé bachiller iba con la esperanza de encontrarme en la universidad con un ambiente distinto, y cuando llegué me vi de nuevo a una de las Reinas del Ponche en mi clase haciendo un nuevo grupo de Reinas del Ponche que pronto convirtieron ése sitio en uno igual del que yo había salido. Qué chafón, tenían razón cuando me dijeron "no te ilusiones, a la universidad va la misma gente que al instituto sólo que les cuesta más tiempo encontrarse". ¡Pues vaya mierda! 

Y yo me pregunto: ¿Esta gente no madura? ¿No cambia? ¿No se da cuenta de que sus actitudes son propias de los 16 años? 
Una de ellas me conoce desde los 3 años, hemos ido siempre a la misma clase, es mi medio-prima, la que me llamaba para que le ayudase con los deberes, la que me pedía copiarse en los exámenes, la que me preguntaba lo que no entendía, la que me llamaba para ir juntas al gimnasio.... y cuando llegamos a la universidad no me saluda y finge que no me conoce. Decide que soy demasiado rara como para reconocer que ha pasado la infancia conmigo. Yo soy una persona normal, una chica maja y no soy yo la que tengo un problema en la cabeza, ni una hipocresía tan grande. La verdad es que no puedo evitar alegrarme de que le vayan tan bien las cosas y de que sea feliz con lo que hace porque en el fondo hemos pasado mucho tiempo juntas, pero no entiendo muchas cosas...

Ahora ella tiene un superblog de moda y se dedica a hablar de la Valencia Fashion Week a todas horas, a fardar de su "importancia". Que si conoce a tal diseñador, que si la limusina de tal, que si el yate de su amiguita tal, que si mi dinero, que si no puedo ir contigo porque tengo vela con el hijo de tal, que si se avergüenza del resto de su clase porque es muy "working class" -yo me meo-... que la prepotencia es muy mala, y conozco a su familia que es tan working class como la mía y la tuya, o incluso más.

Que el pobre padre parece esclavo de los deseos de sus hijas y trabaja en una fábrica de cartones partiéndose el lomo. Deberías sentirte orgullosa de ése padre que está pagándotelo todo en vez de llamarle "fracasado" a gritos con tu i-phone que él te ha comprado con su sudor. IMBÉCIL. 

¿Hola? ¿El mundo está loco?
¿Dónde nos ha tocado vivir?

sábado, 19 de febrero de 2011

Mundo viejuno


Una de las cosas que me dan más pereza y me quitan las ganas de salir de mi cuevecita, con mi interné y mi mantita, es ir de compras. No sé si os habéis fijado en que todas las tiendas tienen lo mismo, las mismas rebecas de lana, las mismas camisas anchas hasta decir basta, los mismos estampados de florecicas de tu abuela… es entrar en cualquier centro comercial y siento como que me llena la nariz un olor rancio, como el del armario de la yaya. Esa mezcla de encierro, polvo y foto antigua que tiene de “sexy” o de “favorecedor” lo mismo que una braga-faja color carne.

Para mí el rollo “vintage” es sinónimo de viejuno. No sé mucho de moda, pero tengo bastante claro qué me gusta y qué no, y la ropa de ahora me parece vieja y de posguerra nada más comprada. Me parece diseñada sin ganas, sin ideas, sin felicidad. ¡Copón, trabajad un poquito que la ropa no es gratis!

No sé si es la crisis o es que nos hemos vuelto todos locos, pero a mí vestirme rollo “cuéntame” no me mola nada. Y me estreso yendo de compras porque, entre lo POCO que me gusta y que por mucho que mire me vuelvo a casa con las manos vacías porque todo ES TRISTE… Espabilad un poquito, poneos las pilitas, haced cosas que la gente compre por que le gusten, no porque ir desnudo esté mal visto.  

¿Por qué se empeñan l@s modist@s en que nos vistamos de payasos tristes? ¿Por qué ésa obsesión de hacer sufrir al mundo? ¿Por qué?

…..Pues yo me niego y opto por irme a Natura, que hay cosas ricas-ricas, de dibujines y colorines que son el requetecopetín… aunque a veces se pongan sesenteros y también me den ganas de matar a sus dependientas y beberme su sangre mientras invoco a Satán bailando congas con Georgie Dann (o como se llame).

Y eso.

viernes, 18 de febrero de 2011

Manos frías

tengo las manos frías
de extenderlas ante la bruma
y no tocar nada
salvo el invierno

Tuve un amigo

Una vez tuve un amigo.


Solíamos hacer chistes de todo, hablar
de las cosas que no decíamos a nadie,
pasar las horas muertos de risa, ver
muchachada nui por las noches y
repetir hasta la náusea canciones ridículas
e incluso descargar los secretos
del alma.

Mentira.
Éso yo.

Él se quedaba callado y sonreía
y me daba su consejo, y me
abrazaba en los momentos como
este,
en los que me siento -y estoy-
tan sola.

sólo que ahora me abraza
-sin saber por qué, cuándo ni cómo-
el silencio, el frío,
y la pérdida.

... ¿Dónde estás?