miércoles, 26 de enero de 2011

Justicia o Misericordia

Ayer me pasó algo curioso que me ha dejado algo intranquila.
Estoy en una universidad que, a mi parecer, está lejos de ser la ideal. Es católica y privada, más un colegio que un centro de cultura donde estudien adultos. Me vi forzada a elegirla porque la alternativa era irse a otra ciudad lejana para estudiar periodismo -de lo que no estaba, ni he estado nunca, segura-, y mis padres se oponían. Cuando os digo y os juro que están recaudando fondos para hacer una estatua a Aznar en la puerta... ya os podéis imaginar.

Tengo clara una cosa: Mi vida no se centra en los estudios. Pienso que, aunque son la base de mi futuro y mi crecimiento personal, no debo gravitar en torno a ello, quiero vivir y quiero disfrutar de mi tiempo. ¡Y no me equivoco! ¡Todos tenemos una vida y yo no pienso sacrificarla 24 horas al día 365 días al año! Aún así, soy responsable y consecuente con lo que he elegido, y sé que si quiero salir de la fábrica de curas en el mínimo tiempo posible y con mis metas cumplidas (un título bajo el brazo), he de esforzarme y no hacer que mis padres -desgraciadamente- tiren el dinero.

Por eso mismo, porque tengo las cosas muy claras, procuro faltar a las mínimas clases viviendo a 2horas de distancia -creedme, no sabéis cómo se pegan las sábanas cuando sabes que tienes 2horas de viaje por delante, hace frío y tienes que levantarte a las 6 de la mañana-.

Este año he tenido que coger una asignatura sobre teoría de la religión católica -yo no soy cristiana ni comparto sus creencias lo más mínimo, pero respeto todas las creencias mientras que no me toquen las narices ni se metan en mi vida ni en juzgar cómo actúo o pienso-, y que es un verdadero truño. Y es que perlas como "los científicos no saben nada y sirven para bien poco", "el patrón de los inmigrantes es Sto.Tomás de Aquí-no, jejeje" o "las religiones paganas eran fantasías de locos e  idiotas, eso nos diferencia de ellos, porque nuestro Dios habla y existe de verdad" salen contíiiinuamente de la boca del profesor hasta el límite de que algunos compañeros se han ido de clase porque se sienten insultados. Otros son valientes, levantan la mano, y defienden sus puntos de vista a pesar de que el profesor memorice sus nombres -supongo para mirar con lupa su examen-.

Yo soy cobarde (o tengo excesivo respeto por las "autoridades" aunque sean cuestionables, como este señor) y me callo. Me callo y copio lo que dice, aunque no puedo evitar que se me deforme un poco la cara cuando suelta una joya de semejante calibre, lo que ocurre aproximadamente cada 2 o 3minutos. No puedo evitar sentir algo de náuseas cuando miro mis apuntes e intento estudiarlos. Ése compendio de chorradas...

El caso es que este cuatrimestre una asignatura se me monta con su clase un día, por lo que fui con un grupo de estudiantes a exponer lo que nos pasaba. El hombre reaccionó casi violentamente: "¡MI CLASE ES MUY IMPORTANTE! ¡NO PODÉIS FALTAR  MÁS DEL 20% DE CLASES, TENÉIS QUE VENIR Y ME DA IGUAL LO QUE OS DIGAN!"... Imaginaos los alumnos de 5º que deben acabar este año, y este "buen hombre" puede suspenderlos porque los horarios que nos han dado sean un truño con cebolla.

Cuando me fui a mi mesa a por mis cosas sólo quedábamos C. y yo, y el profesor se acercó con una sonrisa beata. Me miró y me dijo: oye, tú. Me giré y le sonreí.
- ¿Qué prefieres, Justicia o Misericordia?
Me quedé parada, sin saber si era una broma o si tenía algún tipo de sentido. Contesté lo primero que se me vino a la cabeza:
- Misericordia... nunca viene mal.
El hombre me miró y negó con la cabeza.
- No, Justicia. Algunos alumnos prefieren aprobar por su propio esfuerzo, ¿sabes?

y así, sin más, se fue...

A mí que me expliquen qué he hecho para caerle en desgracia a este hombre, que a parte de parecerme obtuso y un completo imbécil, hace que me sienta insultada en cada frase que dice. Frase que me limito a copiar y a insultar por dentro. Y que ahora tengo que saberme al dedillo.

A mí me da que voy a suspender con cero. Lo que realmente me jode no es el suspenso, es la cara de panoli que se me quedó, es lo panoli que he sido callando y siendo lo educada que ése supuesto ser humano no ha sido, y en lo panoli que fui por cogerme su maldita "asignatura" que más que eso es un conjunto de gilipolleces archivadas en una carpeta, y que no sé qué cojones hace en una Universidad donde lo importante, supuestamente, es la amplitud de pensamiento.

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